Arte
Grete SternElla llegó en 1936 a Buenos Aires con su cámara fotográfica, una exquisita formación cultural y el aval de Walter Peterhaus de la Bauhaus, y suma a nuestra cultura nacional la fotografía como elemento de comunicación visual. Es muy valioso su registro documental de los indígenas del Chaco argentino, notables, sus retratos, denominados "caras grises" por la iluminación suave y el ascetismo de su "estilo lento", como ella lo autocalificaba. Stern integra elementos componiendo un conjunto en función de los valores plásticos que le interesa destacar, imágenes estáticas elaboradas con detenimiento y paciencia.

Fotografiar es "meterse dentro de un mundo particular en el cual los extraños no tienen derecho a penetrar."... "apoderarse de una imagen ajena y vencer las resistencias que todo el mundo puede llegar a sentir frente a alguien que lo observa...", dice Stern "Mi fotografía no es objetiva, hace ver lo que yo quiero que se vea". Sus originalísimos fotomontajes, que ilustraban los sueños de las lectoras de la revista Idilio, son geniales, delirantes, llenos de humor, y la consagran como figura esencial en el arte de la fotografía moderna.

Stern vuelca en estos fotomontajes toda la vanguardia artística de Berlín, su vitalidad y un talento desbordante que haría germinar en estas lejanas tierras del sur que supo hacer suyas con su cámara.

María Santamarina, poeta, Buenos Aires