| Número 21 Prima Persona - Parola d’Abruzzo |
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Comentario al número 21 de la revista italiana: “PRIMA PERSONA. Percorsi autobiografici” (Primera persona. Senderos autobiográficos) Título del número especial: “Parola d’Abruzzo” (Palabras de Abruzo) Número dedicado al seísmo que sacudió Abruzo en 2009 Año XI, número 21, septiembre de 2009
«El camino del alma: de como después algunos instantes en la vida, podemos cambiar nuestra manera de pensar, de observar y de vivir, empezando la búsqueda de un nuevo camino….» (Mariarosaria Pistol)
1. Introducción
La fecha 6 abril de 2009 puede ser considerada como una fecha cualquiera del calendario por algunos, como un día importante o normal por otros, pero es también una fecha inolvidable para lugares y gentes, que vivieron aquella noche el seísmo que sacudió la región italiana de Abruzo, destruyendo ciudades y pueblos en pocos minutos.
El número 21 de la revista “Prima persona” ha dedicado una edición especial a esta tragedia. La revista cuenta a través de imágenes y memorias, lo que ocurrió en abril y que todos hemos visto cada día a través de noticiaros y programas televisivos, pero debatiendo con un punto de vista diferente, nuevo, más cercano a las víctimas de Abruzo, porque son ellas las que hablan, las que recuerdan, las que hacen revivir a través de emociones y palabras sus experiencias, temores, cerrando los ojos y dejando hablar el alma, casi marcando un camino…el del alma, que busca una nueva razón para enfrentarse a la tragedia y continuar viviendo, casi con obstinación.
El seísmo, así como cualquier tipo de catástrofe natural, deja en herencia a quien lo ha vivido la conciencia de caducidad de los seres humanos, una fuerte sensación de ruptura, entre pasado y presente y un sentimiento de vacío. La ruptura, es el propio leit-motiv de esta edición de “Prima persona”, una ruptura temporal y cultural, explicada gracias a fotografías, cartas, recuerdos, fragmentos de una tierra que el terremoto ha destruido en pequeña parte, porque queda la voluntad y la terquedad de vivir de una tierra que siempre ha sido ejemplo de fuerza y dignidad. Desde la sensación de pérdida, incertidumbre física y emotiva y búsqueda de equilibrio, nace la voluntad de escribir, para acercarnos a quien ha vivido la misma situación y para no olvidar.
La revista no solo comenta los sucesos ocurridos después del cambio generado por el terremoto, sino evidencia también el componente cultural, enseñando la manera en la que las personas reaccionan frente a un evento que ha trastornado sus vidas.
Así, los artículos autobiográficos de la revista proponen una mirada diferente entre pasado y presente y dibujan ante nuestros ojos múltiples cuadros que corresponden a distintas maneras de enfrentarse a la pérdida de su propia casa, de su propia ciudad y de enfrentarse al cambio del tiempo y de la cotidianeidad. De esta manera, empezando a leer, encontramos distintos pensamientos y frases entre los que se destaca una:
“Se puede empezar a escribir por contagio del miedo y necesidad de contarlo”.
Esta consideración bien se adapta al tema de la revista porque después de un evento que cambia totalmente nuestras vidas, cada uno de nosotros reacciona a su manera, pero lo que hacemos todos, es comunicar lo que hemos vivido, hablando o escribiendo, guardando un contacto con la realidad. Las contribuciones autobiográficas que se proponen al lector, siguen un hilo conductor, “el cambio”, que nos lleva del primer artículo hasta al final.
2 Ignacio Silone: “Incontro con uno Strano prete” (Encuentro con un extraño cura)
La primera contribución es de Ignazio Silone, titulada “Incontro con uno strano prete”, en la cual cuenta a través de los ojos de un niño el seísmo de la Mársica. Silone, huérfano y evacuado, tras haber perdido todo en el terremoto de la Mársica, nos describe una realidad nueva para él en la que se ve encerrado en un colegio romano dirigido por un severo ex comandante del ejército. Este joven observador se demuestra muy atento en el describir la fractura entre el pasado y el presente y más allá de su situación personal, de su sentimiento. Así, Silone cuenta que:
«…En aquel período, los coches que más a menudo se veían en las calles eran coches fúnebres. Además la mayoría de las tiendas vendían provisiones para tumbas y funerales…»
Tras intentar escaparse del colegio, la salida a esta situación se presenta para el joven Ignazio bajo la apariencia de un cura, él del título (“Incontro con uno strano prete), que se ha puesto a defender a los huérfanos producidos por el terremoto y los recoge llevándolos a la capital hacia otra vida, hacia una esperanza. Y al llegar a este refugio, en San Remo, se produce en él algo inesperado que el autor define como “un dolor completamente nuevo”, debido al nuevo lugar que describe así:
«…Para mi fue un espectáculo completamente nuevo, de inolvidable esplendor. Cada objeto resaltaba netamente en aquella luz de cristal. El paisaje era más bonito de lo que me esperaba; más bien, para mí, en el estado de ánimo en que me encontraba, era demasiado bonito. Por primera vez veía jardines de palmeras, paseos de mimosas, huertos de mandarinas y limones; plantaciones de claveles;…»
Y lo que deja atrás:
«…Y mi pensamiento volvía al pueblo nativo, donde la gente pobre, que sobrevivió al derrumbamiento de sus propios tugurios, vivía en el barro, en las cavernas y en las chozas y por la noche tenía que mantener fuegos encendidos para defenderse de los lobos…»
Aunque esté experimentando una situación nueva y positiva, su pensamiento queda unido con fuerza al recuerdo de quien sigue en una situación desesperada, de gente a la que él pertenece y que pertenece a él. Esto es el signo más evidente del cambio entre su vida de ayer y la esperanza de hoy. Es en este caso que el cambio se produce en él mismo, bajo la forma de un dolor completamente nuevo.
3. Anna Ventura “Figli di carta” (Hijos de papel)
A continuación encontramos el artículo de la poetisa abruza Anna Ventura, “Hijos de papel”, constituido por una serie de extractos de los diarios personales de la autora. Sus “hijos de papel” se inspiran en su gente, en su cotidianeidad vinculada a la tierra. En este caso el cambio se produce en la autora misma, debida a sus ambiciones destrozadas por vivir en una tierra atrasada y provinciana.
4. Pasquale Morosini “Paesello” (Pueblito)
El hilo del cambio nos lleva luego a “Paesello”, artículo dedicado al pueblito abruzo de Pasquale Morosini, que nos habla de la emigración, erigida en una profesión para la gente de los Abruzos, la misma profesión que emprende el autor que así describe esta experiencia:
«(…) dejé mi casa para ir a conocer qué era en realidad el mundo, qué eran los sacrificios, qué eran los apuros, qué era la lejanía de su propia familia…»
5. Ada Concetta Gravante “Il marito incompiuto” (El marido incompleto)
En “Il marito incompiuto” de Ada Concetta Gravante encontramos las dobles fracturas temporal y cultural que se abren a breve distancia de tiempo en el interior de la protagonista: ella, napolitana, abierta, culta e inteligente, que “miraba hacia adelante y hacía proyectos”, al casarse con un militar abruzo se enfrenta con una realidad femenina cerrada y medida por marido e hijos, “sin ideas ni deseos”. Por otro lado el cambio es provocado por la guerra, la Segunda Guerra Mundial, que le despoja de su hogar, de sus cosas y le hace suspirar “algo recuperaré, mañana salvaré lo que se pueda”.
6. Daniela Brighigni “Il cammino dell’anima” (El camino del alma)
Continuando la lectura nos enfrentamos con una contribución titulada “Il cammino dell’ anima” de Daniela Brighigni que sigue tres distintos recorridos de mujeres que viven la tragedia de la guerra, una fractura que no permite ver lo que hay mañana, si hay mañana. Sin duda no hay mañana por lo de ayer. En este artículo son los mismos puntos de vista que se fragmentan a través de las voces de Bianca Levi Zagari, Maria Dispenza y dos monjas, Stefania y Adalberta, forzadas a dejar sus casas y su convento hacia lo desconocido. Es interesante subrayar como estas mujeres reactúan frente a la nueva situación: a la pérdida de puntos fijos, de su cotidianeidad ellas responden con la inmediata búsqueda de nuevos puntos de referencia. Así, por ejemplo, Maria Dispenza cuenta que tras haber ofrecido a sus niñas una noche en un hotel para permitirles, por lo menos por una noche, “descansar en un lugar cálido y limpio!”, enseguida las lleva a la casa de su padre, que aunque muy mayor, sigue representando para ella un elemento de estabilidad y seguridad.
7. Francesco de la Costa “Per tutti gli abruzzesi” (Para todos los abruzos)
Esta última reflexión nos permite conectarnos a otro artículo muy peculiar, escrito por Francesco de la Costa y titulado “Para todos los abruzos”. El análisis que Costa lleva a cabo se plantea el problema de la evolución, del uso y de la gestión del miedo hoy en nuestra sociedad y sobre todo en nuestra cultura: en lo específico se considera el uso que se ha hecho de la red social Facebook en los trágicos momentos del terremoto que ha sufrido la provincia de L’Aquila la noche del 6 de abril del año pasado y en los meses sucesivos. Tras estudiar los grupos que se han formado inmediatamente después del terremoto y los comentarios de los usuarios, el autor llega a la conclusión de que en nuestra sociedad los puntos de referencia han cambiado frente al pasado. Costa analiza todo esto en el contexto del terremoto de L’Aquila y observa que también en este caso al desconcierto inicial se le responde con una búsqueda de puntos fijos; puntos fijos que ya no so los mismos de Maria Dispenza en 1944, cuando la mujer, como hemos visto, acaba buscando la seguridad y el calor de una habitación de hotel y, luego, de la presencia de su padre; los puntos fijos en el marco del terremoto de L’Aquila son “los de su propio mundo” y por ello muy distintos: “el móvil, la televisión, el ordenador”. Es a través de estos medios modernos que hoy el miedo se concreta: la angustia toma forma en las imágenes de los telediarios, en la realidad virtual de Internet, en las palabras “gritadas” en los blogs con el uso de las mayúsculas, en las amenazas contra la amenaza, es decir contra el terremoto mismo. Es así que hoy en día respondemos al miedo: lo compartimos, lo ponemos en plaza y lo enseñamos a quien nos pueda comprender. Y la plaza de nuestro tiempo es la red global de Internet: allí buscamos solidaridad, ayuda y respuestas.
8. Loretta Veri “Una piccola morte” (Una pequeña muerte)
Continuando la lectura, llama nuestra atención el artículo de Loretta Veri, “Una pequeña muerte”, que habla de su personal viaje a L’Aquila después del terremoto. Ver la destrucción, los edificios dañados, las tiendas de campañas y encontrar a las victimas del terremoto fue para ella una experiencia inolvidable.
Su artículo se focaliza sobre los cuentos de Nunziata Colaianni y Nicoletta Bardi, ambas victimas del terremoto del 6 de abril de 2009. Nunziata vive en Onna, un pueblo cerca de L’Aquila. El terremoto se llevó trece de sus familiares y su gran casa quedó destruida.
«A este terremoto estábamos acostumbrados porque había sacudidas continuas. La de las once y media fue triste. Yo de hecho salí a la calle pero no vi a nadie. […]. Me quedé hasta la una de la tarde, más o menos, a ver la televisión. […]. De repente…una bomba atómica. Una bomba atómica. No se que pasó. Luego en la oscuridad, no encontraba una salida, todo estaba lleno de piedras. Una pared del salón […] cayó, sentí como un estallido enorme dentro casa. […]. Las sacudidas me traqueteaban de un lado a otro porque fueron muchas, pero la peor fue una de las últimas, […] fue como un vórtice. Un vórtice que me hizo golpear contra una pared. Me encontré bajo una viga y allí me salvé. Luego al final de la mañana llegaron un chico y mi nieto que me sacaron con una escalera porque las ayudas tardaban. […]. Cuando amaneció y ví toda aquella luz dije: “Pues, ¿de donde llega toda está luz?”. Y me di cuenta que no quedaba nada. Estaba en el pasillo. No había nada, ni paredes, ni techo, nada. Fue suficiente un instante para eliminar mil años de historia. […]. Tenía una casa enorme, hermosa, donde había siempre sitio para los demás.[…]. Ahora no tengo nada. Perdí muchos primos...perdí trece familiares. Trece».
Nicoletta Bardi, en cambio, vive en Campo Centi Colella, un pueblo en la periferia de la ciudad. Tras el seísmo todos sus puntos de referencia desaparecieron, como su casa que creía sólida o lo que veía desde su ventana. Ahora el paisaje ha cambiado para siempre y lo que se siente es una pequeña muerte.
Al final, espontáneamente, también Nicoletta habla de aquella noche del 6 abril.
«Me levanté. Oí un ruido fuertísimo que es lo que da más susto. […] Parece como un trueno fuertísimo que llega desde lo bajo, sube por tus piernas, no lo sientes solo con las orejas sino también con tu cuerpo. Es una sensación muy particular. Luego este ruido aumenta su volumen porque se suma a todos los otros ruidos: las alarmas, los cristales que se rompen, los muros que caen, los gritos. Se sienten los gritos de la gente. Es un ruido hecho de mil ruidos. Me puse un segundo bajo la viga de mi cuarto, luego fui a lo de mi hijo que tiene veinte años. […]. Lo abracé y le dije: “No te preocupas, ahora termina”. No terminaba, pero, seguía. […]. Esperé que se acabara. [..] Luego fuimos a la plaza. Aquí se apagó la luz. Me acuerdo que la gente gritaba. Llegaba gente llena de polvo».
Luego las palabras de la periodista Loretta Veri:
«Me parecía raro. No me lo podía creer. Fuimos en coche hasta la periferia y vimos algunas casas dañadas, pero no me parecía muy grave. […] estaba una televisión encendida. Vi las imágenes que habían registrado durante el día con el helicóptero y vi todas las iglesias destruidas, […] rompí a llorar…Ahora tengo un único pensamiento: Abruzo es la región del corazón, visitar a estas personas ha sido un tributo».
9. Anna Luso “Lottare per vivere” (Luchar por vivir)
Por último llegamos a la contribución de Anna Luso, titulada “Luchar por vivir”. Destacamos los siguientes textos:
“es una sensación muy rara, porque ves cosas que nunca hubieras podido pensar que podían desplazarse, animarse. Moverse, oscilar, volcarse. (..) La verdad es que la primera sensación que tienes es de maravilla, maravilla por algo tan grande. Luego se cae una casa. Después...”… “¿Todo se ha pasado? El primer instinto es de empezar a correr, correr, correr. Correr hasta ver el final de la ciudad, más allá de la periferia, de la casa más pequeña, para encontrar un lugar de paz, seguro, donde nada pueda caer al suelo. Es de noche. Hace frío. Todo es muy raro. Y de repente se oyen los primeros lamentos. Nuestras manos empiezan a buscar entre las ruinas. Alguien pide a gritos que se quiten con cautela, poco a poco, para evitar otros derrumbes. Yo quisiera arrastrar todo con la fuerza de la desesperación que llevo dentro. (..) Ningún superhéroe, ni siquiera héroes, solo desesperados. No tengo mucho más que perder. Lo que más me importa ahora es: cómo y dónde comer, cómo y dónde dormir. Cualquier otro problema me parece tan ridículo”. (Emiliano Dante).
Anna Luso concluye diciendo:
“No hay ningún final para todo esto, hay demasiadas señales negativas para que se pueda imaginar el final de esta historia”.
10. Reflexión final
Siguiendo los textos hemos hablado de un cambio más general, no solo relacionado al terremoto sino a todos los eventos que pueden cambiar nuestro destino. Así nos hemos enfrentado a cambios debidos a calamidades naturales, o a veces debidos a acontecimientos ocurridos por voluntad de los hombres como guerras, o también a cambios de vida como consecuencia de un cambio de país para buscar un trabajo, para una boda, por ambiciones no realizadas. Cuando la serie de contribuciones se acaba la imagen que se dibuja en nuestra mente es como la de un cuadro de Picasso: …caras, manos, cuerpos que se enfrentan, que caen…miradas que se cruzan con los ojos que observan…gritos que llegan a las orejas de quien escucha…pérdida, huida, lágrimas…luz y oscuridad….
Todo lo que hemos dicho hasta ahora, no pretende ser la misma serie de comentarios sencillos y muchas veces repetidos, que conciernen a este tema. Ni siquiera los diarios de Prima persona, pretenden ser lecturas representativas del dolor de mucha gente. Estas consideraciones tienen, en verdad, valor de testimonio, para destacar que se puede superar el dolor y el miedo, buscando un nuevo camino, una nueva patria cultural, la del alma, que es sinónimo de refugio, consolación y reconstrucción.
Mariarosaria Pistol (coordinadora) Roberta Bonasera Maria Cristina Di Rocco Marylina Puglisi
Ficha técnica: El trabajo realizado consistió en la selección de textos, su traducción y su comentario. Mariarosaria Pistol ha coordinado la tarea en general y ha trabajado sobre los textos “Hijos de papel” de Anna Ventura; “El camino del alma” de Daniela Brighigni; “Para todos los abruzos” de Francesco Della Costa.
Roberta Bonasera ha trabajado sobre el texto “Luchar por vivir” de Anna Luso.
Maria Cristina Di Rocco ha trabajado sobre los textos “Encuentro con un extraño cura” de Ignacio Silone; “Hijos de papel” de Anna Ventura; “El pueblito” de Pasquale Morosini; “El marido incompleto” de Concetta Ada Gravante; “El camino del alma” de Daniela Brighigni; “Para todos los abruzos” de Francesco Della Costa;
Marylina Puglisi ha trabajado sobre el textos “Una pequeña muerte” de Loretta Veri.
Beltrán Gambier ha colaborado en la traducción al español de este texto.
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